Después de haber leído las cuatro entregas del tan emotivo y
carismático blog Equivocarse con estilo, y descubrir la verdadera historia detrás
del mito del hackeo a la cuenta oficial de Pan Pa Ya®, debo confesar que me es
muy grato el saber que la compañía ha comenzado a entablar una relación amable
con los “oportunistas” y “difamadores” colaboradores del respetable John Parker
Castro.
Lo que en realidad me deprime es que la señorita Ruth Marks
no quiera compartirnos su experiencia, y si el redactor del blog, al igual que
todo el equipo, decidieron no insistirle más a Ruth Marks para que hiciera del
conocimiento público su versión lo haré yo, y es que soy parte de la clientela,
y no sólo de la clientela de #EquivocarseConEstilo sino del chocolate
antioqueño, los palitos de queso y el tamal tolimense, a continuación mi
suplica:
Señorita Ruth Marks
Aunque no tengo el gusto de conocerle, me permití atreverme
a escribirle esta carta abierta, y a manera de súplica, solicitarle que nos
ilumine con su versión de lo sucedido, y para intentar persuadirla la invito a
continuar leyendo.
Desafortunadamente este tema ha sido dejado de lado por
muchas empresas todavía y lo anterior por la alta frustración que ha provocado
la experiencia en los medios digitales, pero las empresas necesitan tener casos
de éxito y todos los que encontramos los vemos en culturas diferentes, y a
pesar de que podemos decir que los medios digitales han roto esas fronteras,
hay una gran parte de limitantes que impone la idiosincrasia, y uno de estos
son los casos de éxito.
Y sí a pesar de que anteriormente he hablado de que este es
un caso de falta de estrategia, en realidad es un gran caso de éxito, pues el
recuperarse después de haber cometido un error garrafal, y que le pudo haber
costado la cabeza a algunos cuantos si @AngelicaDuranB fuese la directora
general de la marca, habla muy bien de la reestructuración de la misma.
Y es que los vientos no siempre van a nuestro favor y
debemos redirigir el camino, y lo más importante es que ya dieron el paso más
difícil, el reconocer que se equivocaron, y saber que ya tomaron una decisión,
que han aprendido mucho en este proceso y que de ahora en adelante podrán ser el
ejemplo a seguir.
Nosotros no queremos conocer la versión de su historia ni el
por qué tomaron las decisiones que tomaron para señalar a un culpable o por
simple morbo, lo que queremos es aprender de ustedes, conocer el proceso que
existe detrás de una crisis, que se documente y que sirva como caso de estudio
para los futuros profesionales, en sus
manos tienen la posibilidad de convertirse en referentes, no sólo en Colombia, sino en toda
Latinoamérica, pues como región estamos dando grandes pasos.
No hay que tener temor a la exposición interna que se
tendrá, pues siempre que hacemos algo, habrá una persona que saldrá y dirá que lo hubiese hecho distinto y hubiese obtenido mejores resultados, pero lo
fácil es hablar y escribir desde un blog como este sin tener ninguna responsabilidad
aparente, el eco que les prometen trascenderá fronteras eso se los garantizo.
Así que esperamos se animen a darnos a conocer su versión de
la historia, aunque no sea en #EquivocarseConEstilo (cosa que a ellos probablemente
les deprima, pero a los que estamos interesados en conocer y aprender de las
experiencias ajenas nos ayudaría mucho).
Sin más que decir no me queda más que felicitarlos por esa
maravillosa receta de palitos de queso.